Aquí Hacemos Lo Que Nos Da La Gana: Bad Bunny’s ‘YHLQMDLG’ Review

Las cartas de amor toman mil formas, y las de Benito son sus álbumes. El nene sabe como acomodar las expectativas de, literal, el mundo entero pero siempre centrar a Puerto Rico. Desde las horas de premier, en que siempre son explícitamente hora de PR en vez de un timezone que todos entiendan, hasta decir que se joda, esto es perreo y maleanteo y que el reguetón comercial se acomode. El orden de los tracks permiten a que el público general se sienta seguro pa luego soltar algo pa los suyos. Aguanta presión. Hemos dicho. 

Se entra con “Si Veo a Tu Mamá,” tan tranqui que peligra en la flojera. Es un año nuevo y si sabes algo de Puerto Rico, sabes que empezó en la mala. Y a pesar de todo eso, todavía se quiere. La isla, la nena, lo que sea. Lo corta que es la canción y el cierre de risas, de la introducción al juego, le perdona lo demás. 

Mami la setió y “La Difícil” la bateó, cómoda. Fácilmente establece el ritmo para el álbum. La invitación al party. Un perreito rápido pero con fases. De esos que te deja saber en minuto y pico no tan solo la que hay, pero que ya estás montao. Y el video? Buf. Recordando esos tiempos de Videomax mientras estableces la complejidad de una muchacha que vive la ilusión de chica de video y cuida a su hija/hermana? Sólido. 

Nos movemos a “Pero Ya No,” a las raíces sad boi jalto de la jodienda de Bad Bunny. Esto es la versión más fuerte de, o lo que viene después de, “Vete,” el primer sencillo que soltó del álbum. Tiene imágenes más específicas y divertidas. “A mi ya no me cachas, yo no soy un Pokemon.” El date te flakió pa la fiesta y quieres desquitarte rompiendo tres platos. 

El primer featuring lo tiene Daddy Yankee, porque, pues claro. Ese retumbe del beat lo siento en la sangre, pero no mucho más. El ritmo sigue un poco el historial de estar en la sad que estos dos establecieron hace años en “Vuelve” en el 2017, pero las letras demuestran algo más frío, literal.

“No me digas que te enamoraste de mí” entra en una reciente moda fascinante en el reguetón/trap de canciones de ‘te dije que no te enamoraras y lo hiciste a pesar de que hemos conectado física y emocionalmente oops mala tuya’. Cuando se tiene a DY de featuring, siempre es establecer un diálogo con el resto del género. Recuerda que los fuckbois siempre andan rondando buscando presa. 

Tiramos el primer cambio y caímos en “Yo Perreo Sola.” Bienvenidos a la marquesina donde Nesi nos ha robado el corazón a todas. Esta canción le creó una fuerza gravitacional a las paredes de mi cuarto. La combinación de la nostalgia de los “hey hey!” con el recordatorio de los mejores perreos siempre han sido una en la suya me puso malcriá.

Y hablando de diablas, introducimos a la “Bichiyal” con Yaviah. Con un ritmo flow embrujado conocemos a esta casi soltera que todos conocemos. Hay veces en que las yales salimos bichas y en que las bichas nos salen momentos de yaleo. El guille en todas es indiscutible. Ella entra y ya no hay vuelta atrás. Esta pista es pa espantar los débiles de consistencia y de rodillas. A tomar vitamina D para las coyunturas se ha dicho. 

Pero hay que mantener la audiencia que vive y muere por el reguetón comercial y tropipopeo. Hay que comer, después de todo. “Soliá,” con su pista dreamy, establecen esos descansos necesarios para ir a la mesa de refrigerios y bajarte una Coca-Cola tan rápido que el hielo te choque con los dientes. También nos asegura que estamos bien acompañados, lo único que hay que hacer es llegarle. 

Volvimos al perreo y de “La Zona” no se sale. Se empieza suave, bajito y se va escalando añadiendo retumbes hasta la amenaza de que si vas a matar la vibra pues salte. El eco de su propia voz emula el gentío en la nota, bailando y gritando las letras hasta que no se escuche la pista original. Cerrar la canción con Ñengo Flow mientras transiciona a “Que Malo” es la clave de cualquier party mix. 

Aquí somos Real G4 Life y en lo que Ñengo nunca falla es la salvajera. El juego de expectativas aquí me tumbó. No pensaba que el lamento de la nueva soltería de esta muchacha viene de lo prohibido. Ya veo esta canción creando papelones full con un tag o una dedicación mal acomodá. Diablo, diablo. Y el maleanteo que hay por venir. 

Siguen los únicos dos temas que ya habían salido, “Vete” e “Ignorantes” ft. Sech. “Vete” es catársis triste y rabiosa. “Ignorantes” es la resaca. Es el ciclo de superar a una persona que todavía quieres y Bad Bunny dándole otra mano a la su audiencia mundial. Tu sabes en la fiesta cuando se encuentra la pareja recién dejá, bailan, se besan y vuelven a peliar? Ajá, pues eso. Estamos medio cansados y sabemos lo que viene pero un drama conocido siempre nos jala el ojo. 

“A Tu Merced” tiene un flow tropicaleo que te recuerda a tu enchule de verano. Lo bonito que es cuando alguien te quiera y te lo diga. Y lo frustrante cuando tu quieres a alguien y se lo dices y te dejan en visto. “A Tu Merced” se va de pecho, hasta con las sirenas que anuncian y profetizan el resto del álbum. 

Este es el corazón del álbum. Las últimas siete canciones son un mundo ellas. “Una Vez” ft. Mora me tiró al piso a llorar, literal. El playlist de Perrear y Llorar de Spotify se queda corto ante esta canción. Esta canción es para lo que dice, un último baile con esa persona antes de cortar las cosas. El roce sin mirarse porque sería demasiado aguantar la mirada. 

Y si “Una Vez” me tumbó, “Safaera” ft. Jowell & Randy y Ñengo Flow me resucitó pero de manera bíblica. Le debemos tanto en esta vida a Jowell & Randy como guardianes de la Alcaldía Del Perreo. Combinas eso con Ñengo y tienes EL palote del disco. Estos cinco minutos son para perrearlos de arriba a abajo y tragarse la pista con otro profesional. A veces le doy skip a esta canción de respeto, porque se merece la experiencia completa. 

Tu querias maleanteo del conejo malo? En verdad que no pero me lo sirvieron y me lo como enterito. “25/8” es el flex del álbum. Benito nos recuerda que cada vez que lo escuchamos, estamos en Puerto Rico. Todo buen maleanteo tiene crítica social, y este no falla tirándole al gobierno por todavía haber casas con toldos azules después del paso de los huracanes Irma y María y recalcar con con $7.25 (el salario mínimo en Puerto Rico) no se vive. Se la comió, sacándole todo a la pista hasta que se desvanece porque siempre queda más por decir. 

Llevaba tanto tiempo escondido que pensé que lo habíamos perdido. Al fín, el Anuel que nos conquistó nos visita en “Está Cabrón Ser Yo.” Las referencias a PR aprietan, expandiendo hasta fuera del archipiélago hasta Orlando, pueblo número 79. No tengo ningún Grammy pero se me subieron los humos y pongo esta canción de camino a dar clase para acordarme que yo soy la que mando en ese salón. Ego de hierro por necesidad. 

Si no han escuchado Easy Money Baby, el álbum de Myke Towers, hágalo ahora mismo. Ese es el vibe de “Puesto Pa’ Guerrial.” Yo no te la voy a montar, pero no voy a dejar que me la montes. Los temblores no pueden jamaquearle los humos a nadie. Escuchamos lo más rudo que se ha puesto la voz de Bad Bunny, esa voz que le cuadra tan bien al lloriqueo, y cuadra perfecto porque todo viene del mismo coraje, el estar harto de esta mierda. El vamo hablar claro, la confrontación inevitable que revienta en un enredo de puños que dura exactamente cuarenta y siete segundos y se hace viral en las redes por las próximas 12 horas. Tenías que estar ahí. 

Y ahí es “P FKN R.” No exagero cuando digo que grité cuando Kendo salió en la pista. Y papi Arca siempre está bienvenido. Quiero explotar las bocinas del Nissan de mi hermana cuando vuelva a caer en Carolina. El estrogol colonial es real y no hay tiempo para bregar con gente que se creen que la ignorancia es conocimiento. Ésta canción es la personificación de partirle la cara a cualquier latinoamericano que dice ‘Ay, Puelto Lico? JAJAJA’ cuando dices de donde eres. Pe Erre se respeta. Y se escribe con erre. 

“Hablamos Mañana” ft. Duki y Pablo Chill-E comienza la despedida bajando revoluciones sin matar la vibra. Literalmente un hasta luego, pero no muy seguro porque, como se ha establecido, aquí hacemos lo que nos da la gana. Se mantiene el retumbe liviano de la pista mientras juega con el contraste de los sonidos para hacernos sentir todo al final de algo. Solo digo que la nena emo dentro de mí lost her mind en ese viraje metalero. 

El arpegio que cierra “Hablamos Mañana” se extiende hacia “<3.” Gracias. La pista sencilla enfatiza las letras de Bad Bunny reflexionando sobre la odisea que ha sido su carrera. La gentileza y franqueza aquí es puro respeto a su audiencia, a nosotros. Esto es puro cariño dentro de la complejidad del amor. La firma de la carta con todas las ganas del corazón.

Laura Andrea (she/her) is a cuir, boricua writer and poet from Carolina, Puerto Rico. She’s currently pursuing her MFA in Creative Writing at the University of Texas at El Paso. You can follow her day to day on Insta and Twitter @lauranlora.

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